Jordi Moltó, guionista de “El Hormiguero”, en exclusivo para TILDE.

 Jordi Moltó, guionista de “El Hormiguero”, en exclusivo para TILDE.

Sus videos, sus contenidos, sus ideas hechas acción se viralizan sin límites ni fronteras emocionando, alegrando, incomodando, conmoviendo a cada uno de los espectadores. Es uno de los creativos más renombrado de los últimos tiempos que nos demuestra que si bien “todo está inventado”, no es el QUÉ sino el CÓMO.

Hace casi 20 años realiza contenidos para televisión e internet. Es parte del programa número uno en España y en este ping pong nos cuenta un poco más sobre él, sus métodos, sus desafíos, aquellos videos que no olvida y hacia a dónde va.

“Él piensa la idea, plantea un formato, prepara un guion, produce lo necesario, supervisa el montaje y cuida la música y los efectos de sonido que aparecen en cada segundo del vídeo. Es perfeccionista y no puede dejar los recursos sonoros a cargo de cualquiera, sobre todo considerando su notable habilidad para el piano” (Huffington Post).

– Si tuvieras que presentarte a la gente que no te conoce, ¿Qué dirías de vos?

Supongo que un tipo con cierta curiosidad que tiene la suerte de que le financien ideas retorcidas que luego se pueden plasmar en televisión. Una curiosidad que ya sobrepasa los 20 años de profesión.

Por razones incomprensibles, siento una gran fascinación por la música clásica, que despertó cuando tenía 14 años de edad viendo la película Amadeus, lo que me llevó a “casi” terminar la carrera de piano. Mis héroes son Leonard Bernstein, Thomas Mann, Dolina y Francella y sigo pensando que “todo” es por culpa de una mina. 

– ¿Cuál es tu formación?

Tras darme cuenta, a los 18 años, de que era un analfabeto total, me inscribí en un Instituto de Bachiller y tras aprobar la Selectividad, terminé licenciándome en Filosofía, en Barcelona. Soy un intruso, porque nunca estudié Comunicación y Audiovisual o Periodismo y éste oficio lo aprendí a base de ensayo-error. Cuando empecé no sabía ni lo que era un “recurso” ni lo que era “la multicámara”. Me lo explicó un cámara, el primer día de rodaje. Yo decía a todo que sí, como si lo supiera, pero se trataba de un engaño para esconder mi incompetencia.

– ¿Cómo fue tu camino para llegar hoy a un programa como “El Hormiguero”?

Parte del equipo de guionistas de “El Hormiguero” (2016)

Conocí a uno de los Socios de 7 y Acción, Jorge Salvador, en Crónicas Marcianas. Y él tuvo que ver algo en mí para que me ofreciera un puesto como subdirector para un concurso en Telecinco, aquí en Madrid. El programa fracasó estrepitosamente, pero enlacé con otro de la misma productora, donde me encargaron vídeos con abuelitos en un diario que se llamaba Tonterías las justas. Y tuvieron muy buena acogida. A Pablo Motos le gustaban tanto, que los repetía en El Hormiguero. Y cuando terminó el programa, Motos me contrató para que hiciera esos mismos vídeos para su programa. Todavía tenía que llegar el espacio que aún sigue al pie del cañón, que son los experimentos sociológicos que hago en El Hormiguero, y que que me han dado a conocer.

– Tus contenidos para este programa se viralizan inmediatamente. ¿Cómo trabajas el proceso creativo para encontrar las ideas correctas y la realización indicada para ese tema en específico?

Actualmente imparto un Máster en Barcelona, sobre la creación de vídeos, y lo primero que digo a los alumnos es que nadie sabe lo que hace que un vídeo sea viral. Pero sí se pueden entender las claves para hacer un buen producto y que las temáticas sean de ser viralizadas. Temas como el reggaetón, la adicción a las redes, los prejuicios o la venganza de los abuelos a los jóvenes que les infravaloran, siempre son contenidos con gran éxito de audiencia.

– ¿ Y cómo es trabajar con la presión de estar en uno de los mejores programas de España, teniendo que mantener un estándar de calidad más la presión que uno mismo se impone?

Eso es lo que peor se lleva. Porque por un lado son 17 Temporadas del Hormiguero, y sorprender a Pablo Motos con un nuevo vídeo es cada vez más difícil. En la cuarta temporada, ya no sorprendía lanzar un auto por la azotea. Luego la idea de no repetirte, que además en mi caso cumplo a rajatabla, porque cada temática es nueva. Y a todo esto, hay que añadir también la presión, aunque nunca me lo exigen, de que el vídeo se convierta en viral.

– ¿Qué cosas hacés cuando no encontrás la inspiración o ideas?

En cuanto a la búsqueda de ideas, supongo que una parte te la da el oficio y el bagaje cultural de cada uno, y luego, que las ideas más brillantes pueden aparecer en los lugares más insospechados. A mí, por ejemplo, muchas veces se me aparecen cuando salgo a correr o voy en moto. También sirve de gran ayuda, comentar tus ideas con el compañero de al lado o incluso con tu pareja. Y en último término, mi almohada también tiene mucho que decir a este respecto.

– ¿Cuál es tu contenido preferido de los que has hecho y por qué?

De los que más, quizás el del Abuelo Skater, porque fue el primer vídeo viral, y el tutorial que hice con un abuelo nonagenario sobre Cómo componer un tema de reggaetón en 30 segundos, donde fuimos a Miami para ser entrevistados por Don Francisco, en su programa. 

– ¿Cuál ha sido el más difícil y por qué?

Hubo uno que me llevó un año de trabajo. La cámara oculta que le hice a un cirujano que se jubilaba. Lo llevamos engañado a un teatro, para que viera una función, sin saber que la obra trataba de su vida, donde salían los colegas de profesión y los pacientes a los que había operado.

Otro de infarto fue el vídeo donde juntaba a Haters de internet con los famosos a los que habían escrito un Tweet insultándolos. Y uno más, donde también se sufrió mucho, fue el de Rosalía haciendo de reportera, porque estuvo a punto de marcharse al empezar la grabación. Luego quedó encantada.

– En Argentina algunos aseguran que la tv está en crisis por la falta de rating, la migración del público a lo digital, la falta de creatividad, etc. Uds logran combinar ambas cosas y da la sensación que logran impacto en ambas plataformas, ¿Hay algún secreto?

El caso del Hormiguero es único. Y todo se debe a la ilusión y al romanticismo de Pablo Motos, que hace que cada minuto que se en televisión, esté muy pero que muy trabajado.

– ¿Cómo ves la tv a futuro?

En mi opinión, a la tele le quedan dos telediarios y las nuevas generaciones ya no consumirán este producto, migrando hacia otros contenidos como los que se ofrecen en plataformas como Netflix o HBO o a las Apps como Twitch o Instagram. 

– ¿Qué es lo que más y menos te gusta de tu profesión?

Lo que más, el alcance que tiene y lo que menos, el estar pendiente siempre de las dichosas audiencias.

– ¿Cuáles son tus objetivos a mediano plazo en lo laboral?

Poder producir mis propios contenidos para plataformas.

– ¿Cuándo visitarás Argentina?

Tenía intención de ir este verano, con mi actual pareja, que por cierto, es argentina. ¿No os he dicho que todo es por culpa de una mina?

Jordi Moltó, guionista de “El Hormiguero”, en exclusivo para TILDE.

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